Arzobispado de La Plata
Servicio Sacerdotal de Urgencia GRATUITO

Tel. 453-4242

de 22 a 6 hs.

o desde cualquier teléfono sin costo alguno disque 133

 

El servicio atiende en forma totalmente gratuita en este horario, todos los días del año, y consta de una guardia compuesta por 2 o 3 laicos y 1 Sacerdote cuya misión es acudir ante una llamada de urgencia por un enfermo, para auxiliarlo en el espíritu, administrándole los Sacramentos, en especial la Santa Unción, en un horario en el que no se puede acudir a las Parroquias.

En Argentina hay 16 servicios funcionando y 5 en formación. Para mayor comodidad y beneficio, en cualquier lugar del país donde funcione un S.S.U. puede llamarse desde cualquier teléfono sin costo alguno, sin tarjeta ni monedas al número 133.

 

NATURALEZA Y EFECTOS DEL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN

La Unción de los Enfermos es el Sacramento que deben recibir los enfermos graves y los ancianos cuyas fuerzas estén debilitadas por la vejez, aunque no tengan una enfermedad grave.

Se lo puede pedir, y es muy conveniente, antes de una intervención quirúrgica, siempre que la misma sea de riesgo y por motivo de una enfermedad grave. Se puede repetir el Sacramento si el enfermo, una vez recobrada la salud, contrae nuevamente alguna enfermedad o si, durante la misma, el peligro se hace más grave.

El Sacramento de Unción de los Enfermos alivia y fortalece al enfermo gravo o al anciano, es decir, que le sirve para el bien de su cuerpo. Y también le sirve para el bien de su espíritu, porque a través de él le perdona sus pecados y le da su Paz.

La Iglesia cree y confiesa que, entre los siete sacramentos, existe uno especialmente destinado a reconfortar a los atribulados por la enfermedad: es la Unción de los enfermos. "Fue instituida por Cristo nuestro Señor como un sacramento del Nuevo Testamento, verdadero y propiamente dicho, insinuado por Marcos (Mc 6,13), y recomendado a los fieles y promulgado por Santiago, apóstol y hermano del Señor ( St 5,14-15). (Cc. de Trento: DS 1695).

Se administra a los enfermos imponiéndoles las manos y rezando por ellos, luego ungiéndolos en la frente y en las manos con aceite de oliva debidamente bendecido pronunciando estas palabras: "Per istam sanctam unctionem et suam piisimam misericordiam adiuvet te Dominus gratia Spiritus Sancti ut a peccatis liberatum te salvet atque propitius allevet" (Por esta santa unción, y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad).

Los efectos de este sacramento son: La unión del enfermo a la Pasión de Cristo, para su bien y el de toda la Iglesia; el consuelo, la paz y el ánimo para soportar cristianamente los sufrimientos de la enfermedad o la vejez; el perdón de los pecados si el enfermo no ha podido confesarse antes; el restablecimiento de la salud corporal, si conviene a la salud espiritual; y la preparación para el paso a la vida eterna. El sujeto del sacramento es todo bautizado que se encuentra en estado de enfermedad o vejez. Si se recupera y vuelve a enfermar puede volver a recibir el sacramento.Solo los sacerdotes (obispos y presbíteros) son ministros de la Unción de los enfermos.